lunes, 20 de octubre de 2014

¿Qué tan difícil es ver las auroras boreales?


La primera vez que visité Islandia en el 2012 hice un viaje de 20 días y solo pude ver las auroras 3 noches, ahora en el 2014 si pongo este viaje en números no ha sido tarea fácil: de las 7 semanas que llevo viajando alrededor del Círculo Polar Ártico solo he visto 4 veces las auroras boreales siendo ellas el objetivo principal del viaje, en Noruega manejé 3,000 kilómetros por 14 días solo para verlas por tres horas en una misma noche. 
No es cosa nueva si me pongo a recordar las condiciones en las que crucé Alaska sin dinero, sin comida y sin dormir por días. He estado a la merced del clima y ha sido duro cambiar de país solo para enterarme el pronóstico para los próximos días es lluvia y cielos nublados, lo más loco es saber que las auroras están allí arriba danzando pero el clima no me deja verlas.
Tampoco ayuda estar cerca de una ciudad pues el chiste es estar lo más lejos de cualquier contaminación lumínica, entenderán entonces mi preocupación al ver que Noruega no tiene casi un solo kilómetro sin casas o que Groenlandia no tiene carreteras fuera de la ciudad, también las noches con luna llena han dificultado las cosas pues es demasiado brillante y no deja ver las estrellas ni las auroras, las bajas temperaturas han sido muy dolorosas sobre todo en mi cara. 
El presupuesto por día es a veces cinco veces más alto que el que tendría en Guatemala, estuve dos veces en situaciones muy peligrosas atravesando riscos bajo la lluvia, una de ellas fue realmente muy cerca de la muerte por lo que decidí quedarme en el risco hasta que mejorara el clima, tuve que tirar la ropa pues quedó inservible, estuve casi tres semanas con una herida en el dedo. En general he dormido durante el día por algunas horas, manejo otras horas, vuelvo a dormir y me quedo toda la noche despierto. Han habido días donde lo único que he hecho es manejar y dormir. 
En todos los aeropuertos me han detenido para inspección adicional y en casi todos los vuelos he tenido que pagar equipaje extra y eso que siempre ando viendo qué le quito, a veces la comida ha sido un hotdog o una galleta.
Realmente leo esto y sería fácil frustrarme pero nada más lejos de eso, pues en compensación he visto un número grandísimo de gente que me ha tendido su mano y eso es felicidad, he visto muchos milagros que han sucedido con el dinero que aún no entiendo, he tenido la oportunidad de enseñarle fotografía a mucha gente en el camino a veces sin hablar el mismo idioma, he cocinado platillos en medio de la nada que me han hecho sentir un rey, he llorado muchísimas veces de felicidad y me he olvidado de preocuparme ante los problemas y de tener miedo, he amado las cosas más simples de la vida como encontrar una ducha o lavar mi ropa, Alemania y Dinamarca han sido lugares de descanso y para alejarme un poco del clima frío, acá todo es nuevo para mi, todo es aprendizaje, no puedo llamarle errores a mis “errores“ pues es aprendizaje y eso que he cometido muchos.
He desarrollado la paciencia como nunca hubiese imaginado. He visto mucha gente en el camino decepcionada por no haber visto las auroras, se regresan a sus casas sin haber cumplido su objetivo y me han llegado a pedir que les comparta mis fotografías de las auroras con tal de tener un premio de consuelo. 
Cada vez que he tenido un día malo y no me dan ganas de salir a tomar fotos siempre me digo que lo debo que hacer pues aunque no tenga las condiciones perfectas esta es mi realidad y es más importante contar mi propia historia que tener un día perfecto, puedo decir con orgullo que todo ha valido la pena y que quiero más.

3 comentarios:

Photo Calafate dijo...

seguí así ivan desde el calafate con muchos cariños

Fabriccio Diaz dijo...

Con todo Ivan!
Bonito testimonio!

Beatriz Montoya dijo...

Muy bonito mensaje y excelente filosofía. Claudio Andrés Urrutia Guatemala (usando el correo de mi esposa)